Todo el mundo le llama “pola”. Y por una buena razón, la primera cámara instantánea salió en 1948: era la Polaroid 95. El principio es simple: gracias a un proceso químico que es misterioso para la mayoría de nosotros, la película de plata se desarrolla ante tus propios ojos, justo después de que tomes la foto… Sólo piensa: en aquel entonces, cuando tomabas una foto, no podías verla en la pantalla trasera de la cámara. Tenías que terminar tu película y luego revelarla para ver el resultado final. Así que fue una pequeña revolución, y también una maravilla. Las instantáneas tienen ese sabor de la infancia: arreglas el papel y lo agitas como si pudiera ser sacudido. acelerar la aparición de la foto (mientras que no), ansioso por ver cómo se ve en un mundo donde todo se ha vuelto inmediato. Incluso hoy en día, la marca sigue siendo un culto para varias generaciones, aunque no estoy convencido de que los niños de hoy en día sepan reconocer una vieja Pola de los años 70 (soy de la última generación que no nació totalmente en digital :P)Te daré toda la historia, pero básicamente el proceso es un éxito, Fujifilm también comercializa sus propias cámaras y películas instantáneas (algunas de ellas son compatibles con Polaroid). En 2007, Polaroid abandona la producción de cámaras y cierra su última fábrica de películas Pola en 2008. Un grupo de entusiastas locos decidieron producir sus propias películas para Pola, lo que dio lugar al “Proyecto Imposible” (que se llama acertadamente :D).